LOS SUEÑOS EN LA CONFORMACIÓN FAMILIAR

Cavilando y meditando sobre el devenir de las circunstancias y sobre el transcurrir de nuestra existencia, y en particular, de nuestra convivencia familiar, se nos hace evidente la relación de que: Cuando la voluntad flaquea porque el espíritu se reblandece, el cerebro recurre a la memoria para evocar reminiscencias y revivir gratos momentos que restablezcan el ánimo.

Relacionamos el hecho de que: si hacemos uso de una herramienta mágica como lo es el soñar, “podemos elevarnos hacia el cielo y ver un mañana con luz, con felicidad. Y es que, soñar es maravilloso -nos decía Esmeralda Herrera Sánchez, en el 2001- cuando creemos que el sueño se va a convertir en realidad. Soñar es un regalo del cielo, que tenemos y que cuando queremos, lo alcanzamos. Basta tener en mente todos los días el sueño que queremos alcanzar, para poder obtenerlo. Tenemos el don de poder pensar, razonar, crear, planear y organizar nuestra vida de la mejor manera, porque, sencillamente, tenemos todo para triunfar y ganar”.

Remontamos nuestras reminiscencias hasta los últimos años de la década de los sesenta, cuando, ya instalados en nuestra actual residencia de las Casitas de Funda Táchira, en el Sector de Santa Teresa, habíamos tomado algunas previsiones para aguardar la llegada de nuestra segunda hija.

ANA, la madre, y la primogénita, EVA YAZMÍN se preparaban para la llegada de la criatura.

Un día siete de mayo, en las instalaciones del Hospital Central de San Cristóbal, vino al mundo una niña morenita, de frágil contextura y de vivos ojos negros que pronosticaban la viveza de su comportamiento al empezar a crecer. El alumbramiento fue atendido por un joven profesional de la medicina, el Doctor Oscar Santana -nada que ver con el cantante del mismo nombre-. El Doctor Santana, posteriormente fue Director del Hospital “Patrocinio Peñuela Ruiz” del Seguro Social, Institución donde EVELYN, actualmente presta sus servicios profesionales como Bioanalista.

Continuábamos con nuestros sueños de superación personal y de integración familiar: yo prestaba servicios  como Inspector Sanitario III en la División de Acueductos Rurales, en la Zona XVI de  Malariologia y Saneamiento Ambiental en el Táchira; en 1971 fui a realizar estudios de lingüística en la UNIVERSITY OF SOUTHERN MISSISSIPPI en U.S.A; luego viajé a San Fernando de Apure a laborar como Docente de la Cátedra de Inglés en el  Liceo “Lazo Martí” de esa localidad.

En 1972, todo el Grupo Familiar, compuesto entonces, por Ana Hilda, Eva Yazmín, Evelyn Yolanda, Ronald Abdel y Evene Yadira, nos radicamos en la Capital Apureña.

Todos los hermanos hicieron  sus estudios de educación preescolar, primaria, básica y la Primera Etapa de Educación Media en San Fernando. En 1982 retornamos al Estado Táchira, donde cada uno de ellos fue  adelantando su formación profesional en estudios de pregrado y posgrado en la UNET, la ULA y la UCAT para graduarse de Ingeniero Industrial, Bioanalista y Administradores-Contadores. Ana, la Matrona, también cumplió su sueño profesional al ejercer como Docente de Aula en la Educación Básica y graduarse en la UPEL como Profesora en Educación para el Trabajo.

Los sueños siempre estuvieron presente en los hijos; Evelyn Yolanda hacía gala de mucha viveza mental y de gran destreza física y manual; ayudaba a su hermana mayor a vestirse y a atar las trenzas de sus zapatos, le gustaban las actividades deportivas y formaba equipos de futbol con niñas mayores que ella; le gustó una enciclopedia escolar y aprendió a leer rápido para que se la comprara; inventaba viajes para las zonas rurales con sus amiguitas. En una ocasión, hizo alguna pequeña travesura, propia de su edad; cuando  la busqué para reclamarle, se escondió debajo de su pequeña cama. Al levantar la camita en vilo, ella exclamó fuertemente: ¡Uyy… King Kong!, lo cual hizo que la molestia se convirtiera en risas.

Los hijos de los hijos asimilaron los sueños de sus padres y de sus abuelos: la hija de Eva Yazmín es Ingeniero Ambiental y es orgullosa madre de la preciosa Dana Sofía; las hijas de Evelyn Yolanda: Bárbara Gabriela, es una aventajada estudiante de Medicina en la ULA, y Doriana Valeria, quien cursa estudios de Educación Básica, es deportista y se distingue por sus grandes dotes para la escritura de textos literarios y para el análisis de planteamientos de cualquier índole; los hijos de Ronald Abdel: Tiberio José, estudia Producción Animal en la UNET y Castellano y Literatura, en la ULA, y Carmen Cristina, una preciosa niña, muy creativa y muy habilidosa manualmente: las hijas de Evene Yadira: Mariam Alexandra, se está graduando de Arquitecto, en la UNET, y Mairén Andrea, estudia Odontología en la ULA.

La consolidación de tres generaciones familiares, sin duda, es la mejor demostración de que los sueños se hacen realidad, si anteponemos nuestra constancia y dedicación para lograrlos.

Soñar vale la pena, pero los sueños deben ir acompañados de Fé, de ilusión, de esperanzas y de optimismo. Dios avala los sueños de cada quien, si los mismos están desprovistos de odio, que es una de las plagas que destruyen la humanidad, porque impiden la sana convivencia, el desarrollo y la prosperidad de los pueblos.

 

DIOS BENDIGA A NUESTRA SOÑADORA FAMILIA

 

San Cristóbal, 28 de Junio de 2018

 

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